El enamoramiento y el desamor son un error de tu mente

El enamoramiento y el desamor son un error de tu mente
Hay quien dice que el amor es un estado de enajenación transitoria. Desde el punto de vista psicológico, no les falta razón. Para comprender esta afirmación,  tenemos que establecer como elementos claves en una relación, dos fases que en toda pareja se dan una y otra vez:

1- El enamoramiento, la pasión y el encuentro.

2- El desenamoramiento, la crisis, el distanciamiento.

En ambas fases a nivel cognitivo sucede, lo que los psicólogos llamamos “distorsiones cognitivas” esto sucede cuando las personas cometemos errores a la hora de interpretar la realidad. Estos errores los cometemos en ambas fases, lo que pasa es que en la primera fase, durante el enamoramiento estos errores son positivos y durante las crisis, los errores se tornan negativos.

En el enamoramiento, idealizamos a la persona, pensamos, distorsionados que nuestra pareja elegida nos complementa a la perfección, los defectos se minimizan e incluso hacen parecer a la persona especial. ¿O acaso al inicio de una relación no nos hemos pillado criticando cosas con una sonrisa bobalicona?. ¿Qué es eso sino una enajenación transitoria?. Por otra parte, nosotros intentamos parecer perfectos y deseables por lo que ayudamos a que nuestra pareja nos etiquete como ángeles caídas del cielo. Pero claro, nada más lejos de la realidad. En esta fase, si tu eres un despilfarrador y ella muy ahorradora. Te dirás a ti mismo que es la mujer perfecta, ya que te ayuda a controlar el gasto  y así puedes disfrutar mucho más el dinero. (Ignorantes).

De aquí pasamos en trampolín a la segunda fase, donde dependiendo de cómo resolvamos la crisis podremos volvernos a re-enamorar.

Durante la crisis pasamos d

e ser perfectos, a, en el caso del ejemplo, ser una tacaña egoísta. Por lo que comenzamos a interpretar la realidad de una manera negativa distorsionada.

Las cosas que nos enganchan y valoramos en la otra persona, por las que nos enamoramos, son las mismas por las que años después nos tiramos de los pelos.

 

La verdadera realidad es que ella ni es perfecta ni es una tacaña egoísta. Es fundamental para manejar las transiciones entre fases tomar conciencia de estos “errores positivos”  que nos llevan a idealizar a una persona poniéndole atributos sobrenaturales al inicio de la relación para luego no llevarnos un chasco cuando las hormonas se relajen y nos permiten ver la realidad.

Cuando la crisis se ha instalado, lo fundamental es buscar, esos mismos “errores, pero negativos” y cambiarlos por una realidad más racional , sana y descriptiva.

Un canto a la esperanza es que estas fases son continuas, el ser humano se puede enamorar y desenamorar varias veces de una misma persona. Lo importante es cambiar la idealización por la admiración y suprimir las etiquetas negativas por una plena aceptación de la persona que tienes enfrente. Al fin y al cabo, en eso consiste el verdadero amor.

Gema Cortés Almansa.

Psinergia

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