Buenas razones para meditar

Buenas razones para meditar

La actitud que se ha demostrado más eficaz para acercarse a la práctica de la meditación es el “escepticismo abierto”. Es decir abrirnos a la experiencia con curiosidad, sin volcar expectativas idealizadas, pero confiando en el proceso que propone la actividad.

Cada vez hay más adeptos que dedican un tiempo a aprender el arte de la quietud y la conexión consigo mismos. Este incremento de su buena fama es debido en gran parte a la evidencia empírica científica que está recaudando esta estrategia milenaria.

La ciencia está demostrado con numerosos estudios que la meditación como práctica integrada en la rutina diaria:

  • Incrementa las emociones positivas

  • Incrementa la satisfacción vital

  • Mejora la empatía y la compasión

  • Promueve la solidaridad

  • Hace afrontar las dificultades con más calma y entereza.

  • Estimula el sistema inmunológico

  • Disminuye los dolores y procesos inflamatorios

  • Incrementa la materia gris del cerebro, relacionada con la memoria y el pensamiento

  • Incrementan el grosor cortical especialmente en áreas relacionadas con la introspección y la atención

Las personas que meditan refieren tener más autocontrol, aprenden a no reaccionar a merced de sus estados emocionales, se vuelven más reflexivas e introspectivas  por lo que se conocen mejor.  Se generan espacios vitales tranquilos dónde es más fácil conectar con uno mismo.

Resumiendo, es una estrategia que te ayuda a vivir en paz contigo mismo, con los demás y con el mundo que habitas.

Gema Cortés Almansa.

Psinergia

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