Aprender a aprender

Aprender a aprender

¿Te has preguntado alguna vez por qué se te olvidan las cosas tan rápido? ¿O por qué los estudiantes a pesar de llevar muchos años escolarizados  a la hora de la verdad no saben nada?

Esto es porque aunque con sólo consultar internet, un libro e incluso ir a una clase podemos acceder a una gran cantidad de información sobre casi cualquier tema, no somos capaces de burlar a nuestro cerebro para que memorice el contenido a fuego en él. ¿Pero por qué?.

En primer lugar porque el ser humano no aprendemos por ciencia infusa, sino que necesitamos primeramente prestar atención al contenido que queramos que penetre en nosotros. Y para ello tenemos que estar motivados, tiene que parecernos atractivo el material a estudiar. Labor importante es la de los profesores, que deben hacer atractivas las lecciones que enseñas.

En segundo lugar, dependiendo de la metodología con la que queramos aprender vamos a tener mayor o menor éxito. El aprendizaje consiste en hacer conexiones entre neuronas por lo que cuantas más partes cerebrales haya implicadas en el proceso, mayor cantidad de información será memorizada.

De esta forma tenemos que tener en cuenta que dependiendo de lo que hagamos así vamos a conseguir aprender:

Si solo leemos lo que queremos aprender, únicamente retendremos el 10% de la información. Esta es la primera causa de fracaso de los alumnos que suspenden, ya que su principal estrategia para estudiar es únicamente leer. Por lo que al llegar al examen inevitablemente suspenden. Igual sucede con los que no somos estudiantes pero queremos aprender algo, con sólo leerlo no conseguiremos nada.

Cuando sólo escuchamos, retenemos el 20% por lo que las audio-guías por sí solas tampoco son una buena opción para consolidar conocimientos.

Al ver alguien hacer algo, podemos retener un 30% de la información que es presentada. Esto sucede cuando alguien nos muestra cómo se hace algo, pero no lo repetimos por miedo a cometer errores o simplemente porque no nos apetece o pensamos que no es necesario. Ya sabes, con solo mirar no es suficiente.

Si vemos y además escuchamos podemos quedarnos hasta con el 50% de la información. Esto sería una clásica clase de un estudiante. Los profesores, si quieren hacerlo correctamente, deberían acompañar las lecciones de imágenes significativas para que los alumnos sean capaces de realizar asociaciones. Si no eres alumno, busca  información tanto visual como auditiva para potenciar el aprendizaje.

Si además discutimos sobre lo que hemos visto y oído,  seremos capaces de quedarnos con el 70% de la información. Por eso sería importante, después de cada clase o antes de la clase del día siguiente dejar 15 minutos de debate sobre lo explicado. De nuevo si no vas a clase o vas y no existe este debate, asegúrate que puedas tener a alguien con quien hablar del tema visto.

Si además de todo esto decides llevar a la PRÁCTICA lo visto y lo oído,  conseguirás asegurarte incluso el 80% del material. Todo en la vida es cuestión de práctica. Por ello los “deberes y tareas” son fundamentales para consolidar de manera eficaz las materias de nuestro interés.

Y finalmente si queremos cerciorarnos de que la información se va a quedar con nosotros por mucho tiempo tenemos que dar el paso de intentar ENSEÑAR A OTROS TODO AQUELLO QUE HEMOS APRENDIDO, de esta manera te garantizas llegar al 95% del objetivo que nos incumbe, APRENDER A APRENDER.

RESUMEN: Búscate personas experimentadas que sepan más que tú, ve a clase y que te muestren cómo hacerlo con ejemplos ilustrativos, verbales y auditivos. Practica dentro y fuera de clase, charla y discute  sobre lo que has leído, visto y escuchado con alguien, haz resúmenes, analiza y comprueba el material y busca ser maestro de otro, si lo consigues, te habrás convertido en un experto en el tema.

Gema Cortés Almansa.

Psinergia

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